Donde y en base a
Donde y en base a El inmenso poder inductivo que ejercen los medios de comunicación social, hace que todo lo que en ellos se diga o se escriba, mal o bien, se arraigue en el vocabulario. Desafortunadamente, se impone lo malo y hasta se ponen de moda palabras y expresiones que no solo son errores, sino verdaderos disparates, cuyos autores muchas veces son personas a las que siempre se las ha tenido como cultas e instruidas. En la amplia gama de disparateros figuran periodistas, locutores y publicistas, que por lo general, al margen de tales deslices, manejan con relativa facilidad el lenguaje oral y escrito, lo cual hace que estos (los deslices) sean inaceptables. Y no es que se pretenda que periodistas, locutores, publicistas y demás miembros de la familia de comunicadores de masas no deban equivocarse, pues son humanos, sino que su oficio les dicta la obligación moral de ejercerlo de manera eficiente y eficaz. Les hablaré entonces, del uso ...